sábado, 9 de enero de 2016

El encuentro y la doble mentira

Ciudad de México, sábado 9 de enero, 2016.— 

El Quijote y Sancho Panza con Cardenio en la Sierra Morena    

En 1612, tanto Shakespeare como John Fletcher leyeron El Quijote de Cervantes con la primera edición traducida al inglés por Thomas Shelton para que luego, entre los dos, escribieran la obra de teatro La historia de Cardenio, que se estrenó al año siguiente. Sin embrago, la obra se perdió y no fue hasta 1727 cuando Lewis Theobald dijo haberla encontrado para adaptarla y estrenarla ese año como Double Falshood o The Distressed Lovers, (La doble mentira o Los amantes en apuros) obra que ha sido publicada recientemente por Arden Shakespeare, basada en la obra que preparó el abogado Theobald.

Hay toda clase de especulaciones tanto sobre el original de la obra perdida como de la obra de Theobald, ambas, basadas en esa historia de Cardenio que es la que aparece en El Quijote. Entre otras cosas, el original de Shakespeare-Fletcher no aparece en el Folio de las Obras Completas de Shakespeare publicado en 1623, porque no la han de haber considerado como una obra de Shakespeare, sino una escrita en colaboración con Fletcher.

La doble mentira es un título que podemos interpretar como un juego de palabras en donde ya no sabemos si la doble mentira es la que sucede entre los cuatro amantes, o si es una mentira que Theobald había encontrado la obra original de Shakespeare y Fletcher o si Theobald implica que es una mentira y esta obra la adaptó con una copia que hizo un apuntador en 1660 como si fuera una versión ‘pirata’ que luego entregó a la compañía de actores del duque Davenant.

Quién sabe, pero, lo cierto es que ahora tenemos esta versión que nos remite a 1612 —cuatro años antes que muriera Cervantes en su casa de Madrid y Shakespeare en Stratford-upon-Avon—, felices de saber que los ingleses leyeron El Quijote, tal como ahora lo hacemos nosotros saboreando esos platillos como los que hay en esa obra de Cervantes por aquí y por allá, como resulta con la historia de Cardenio que anda medio encuerado por la Sierra Morena, enloquecido porque Luscinda lo abandonó por don Fernando y éste, dejó plantada a Dorotea, en una doble traición, como lo escribió Cervantes «en los capítulos 23 al 36 en donde va a ir imbricando esta historia sentimental y grave con las aventuras de Don Quijote que, en esta sección del libro se verá interrumpida por estos y otros relatos marginales. La novelita sobre los amores de las parejas Cardenio-Luscinda y Fernando-Dorotea inspiró una comedia de Shakespeare hoy perdida, que se titulaba The History of Cardenio y que se presentó en el palacio Real de Londres en 1613, basado en El Quijote traducido por Thomas Shelton», tal como dice Martín Riquer en Para leer a Cervantes (Acantilado, 2010).

Todo es un misterio pero, lo que es un hecho es que Shakespeare leyó a Cervantes pocos años antes de que apagaran la luz y nos dejaran de tarea atar cabos entre una y otra posibilidades, como lo hizo Edmond Malone que acusó a Theobald, diciendo que ‘esa obra fue escrita por Massinger a la que el abogado escribió algunas líneas al estilo Shakespeare para hacerla más creíble’. Años después cambió de opinión y en 1782 declaró que estaba equivocado y que efectivamente ‘La doble mentira de Theobald se basa en la obra de Shakespeare-Fletcher’.

La conexión entre estos dos gigantes fue en un solo sentido:  Shakespeare sí leyó a Cervantes, pero no hay señales de Cervantes haya leído a Shakespeare.



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada