martes, 30 de septiembre de 2014

Enrique IV y The Hollow Crown o El hueco de la corona

FILM&ARTS / OCTUBRE, 2014.
Jeromy Irons como Enrique IV en la serie The Hollow Crown.
Una vez coronado Enrique Bolingbroke como Enrique IV, empieza un nuevo reinado caracterizado desde un inicio por la división entre los poderosos nobles de Inglaterra. El príncipe de Gales, Hal ha decidido prepararse en le universidad de la calle y en lugar de estar en la Corte de su padre, asiste a La Taberna de la Cabeza de Jabalí en Eastcheap  (el Tepito de Londres) en donde se ha hecho amigo de Sir John Falstaff, un gordo monumental, un noble venido a menos que suma una serie de características como el cinismo, la mitomanía, la vagancia, la cobardía disfrazada de valentía, pero que está lleno de vida que contrasta con la seriedad y solemnidad de la Corte de Enrique IV, y es capaz de decir lo que piensa, sin importarle quién esté presente. Por eso habla pestes del “honor” que era el pretexto para que se diera lo que ahora podemos considerar era una guerra civil. Falstaff se convierte en el personaje principal de la Primera Parte de Enrique IV que este jueves inicia en el canal de TV Film&Arts.

ENRIQUE  IV – PARTE 1 – SINOPSIS
El  heredero  al  trono,  el  príncipe  Hal  (Tom Hiddleston), desafía a su padre, el rey Enrique IV (Jeremy Irons), por el  gasto  de  su  tiempo  en  la   taberna  de  Mistress  Quickly  (Julie Walters)  en  compañía  del  disoluto  Sir John Falstaff  (Simon  Russell  Beale)  y sus compañeros. El rey está amenazado por una rebelión dirigida por el  rival  de  Hals,  Hotspur  (Joe  Armstrong),  su  padre  Northumberland (Alun  Armstrong)  y  su  tío  Worcester  (David  Hayman).  En  la inminencia de este peligro para el Estado, el príncipe Hal se une a su padre para derrotar a los rebeldes en la batalla de Shrewsbury y mata a Hotspur en combate singular.
Episodio 4 – Enrique IV (Parte 1)- ESTRENO: Jueves 2 de Octubre
Episodio 5 – Enrique IV (Parte 1)- ESTRENO: Jueves 9 de Octubre
Episodio 6 – Enrique IV (Parte 1)- ESTRENO: Jueves 16 de Octubre

ENRIQUE  IV – PARTE 2 – SINOPSIS
A raíz de la batalla de Shrewsbury,  Northumberland (Alun Armstrong) se entera de la muerte de su hijo. El Presidente del Tribunal Supremo (Geoffrey Palmer) intenta en nombre del Rey (Jeremy Irons) – cada vez más enfermo- separar a Falstaff (Simon Russell Beale) del príncipe Hal (Tom Hiddleston). Los rebeldes siguen conspirando una insurrección. Falstaff es enviado para reclutar soldados y se despide de su amante, Doll Tearsheet (Maxine Peake). Las fuerzas rebeldes son vencidas. Esto trae consuelo al rey moribundo, que finalmente se reconcilia con su hijo. Falstaff se apresura para asistir a la Coronación de Hal con enormes expectativas de recibir un cargo importante.
Episodio 7 – Enrique IV (Parte 2)- ESTRENO: Jueves 23 de Octubre
Episodio 8 – Enrique IV (Parte 2)- ESTRENO: Jueves 30 de Octubre

viernes, 19 de septiembre de 2014

Capitulo 2. El hueco de la corona.Tercer acto de Ricardo II

FILM&ARTS / SEPTIEMBRE del 2014.
Ricardo II, prepara su abdicación
THE HOLLOW CROWN o LA HUECA CORONA reúne las adaptaciones filmadas de cuatro obras históricas de William Shakespeare: Ricardo II, Enrique IV Primera y Segunda partes y Enrique V. Esta historia de la monarquía comienza en el año 1399 y sigue los juegos de poder político y dinástico durante dieciséis años hasta 1415 cuando el joven rey Enrique V exige la corona de Francia y gana la batalla de Agincourt. Los reyes, con sus familias y sus seguidores, se ven amenazados por rebeliones y conflictos.
SEGUNDO CAPÍTULO. TERCER ACTO DE RICARDO II.
Ricardo II regresa de Irlanda pensando que toda va bien para encontrar que el panorama es todo al revés: a sus favoritos Bushy y Green les han cortado la cabeza y Enrique Bolingbroke es apoyado por el resto de los nobles ingleses. Le pedirán al rey que abdique. Hay varias escenas que bien vale la pena volver a ver: la tristeza del rey al darse cuenta que ha sido derrotado; la similitud con la que el jardinero de la reina habla de su oficio y describe la situación del reino y, finalmente cuando Enrique Bolingbroke pide que sea Ricardo II quien el entregue la corona, escena con lo que seguramente empezará el Tercer Capítulo.
RICARDO II
¡Sentémonos y contemos tristes historias de reyes desaparecidos! ¡Cómo fueron destronados algunos, muertos en la guerra otros, perseguidos éstos por el espectro de los que destronaron, envenenados aquellos por sus mujeres, quienes asesinados durante su sueño! ¡Todos asesinados! ¡En la hueca corona que ciñe las sienes mortales de un rey, tiene la muerte su corte! ¡En ella vive y triunfa, ridiculizando y burlando su poder, riendo de su pompa! ¡Y concede al rey un soplo de su omnipotencia, un pequeño escenario para representar su papel de monarca, imponerse, matar con la mirada, ilusionándose en su egoísmo y sus vanos conceptos, como si la carne que rodea nuestra vida fuese inexpugnable escudo de bronce! (3.1.)
FILM & ARTS
Inicia: septiembre 19, 2014
Termina: septiembre 28, 2014
Funciones:
Segundo capítulo: 19 de septiembre a las 02:00, 06:00, 14:00, 17:00
Tercer Capítulo: 20 de septiembre a las 20:00 y 21 a las 13:00
Cuarto Capítulo: 25 de septiembre a las 22:00 y 26 a las 06:00, 14:30
Quinto Capítulo: 27 de septiembre a las 20:00 y 28 a las 12:30

domingo, 14 de septiembre de 2014

Primer capítulo de la serie The Hollow Crown: primera parte de Ricardo II

Ben Wishaw como Ricardo II.
En una versión extraordinaria, con una ambientación, vestuarios y reparto de primera acabamos de disfrutar el primer capítulo de esta serie hecha por la BBC de Londres: The Hollow Crown ... ¿El hueco de la corona o La corona ahuecada?)

Por eso traigo a colación esto que escribí en los Apuntes sobre Ricardo II publicado por El Globo Rojo en septiembre del 2005.

Este augusto trono de reyes, esta isla sometida por un cetro, esta tierra majestuosa, este sitial de Marte, este segundo Edén, este casi paraíso, esta fortaleza construida por la propia Natura, contra la mano infectada de la guerra; esta feliz estirpe de hombres, este pequeño mundo, esta joya engastada en plata por esos océanos que como muralla la protegen y la defienden —tal un foso que rodeara el castillo— contra la envidia de otras naciones menos venturosas, este lugar bendito, esta tierra, este reino de Inglaterra.
 Ricardo II (John de Gaunt, 3.2. 40-50)

A manera de prólogo

ERA UN DOMINGO POR LA TARDE de la primavera del 2003. Un día típico de esa estación en Londres en donde sucede todo el mismo día: hace frío y calor, llueve y hace sol, mientras va uno caminando a orillas del Támesis, como sucedió ese mediodía rumbo al «Middle Temple Hall» para ver la puesta en escena de Ricardo II con los actores de El Globo.

No podía más de la felicidad. La obra empezaba a las 13:30 y había que llegar desde Chelsea, donde nos habíamos hospedado, por el Tube desde la estación que está en South Kensington, hasta el Embarcadero, la estación más cercana al puente de Waterloo para que, desde ese punto, caminar un rato por el muelle Victoria, pasar de lado la mansión de los Somerset que resume parte de la historia isabelina. Luego, subir para llegar a Strand Fleet y, por suerte, encontrar una puertita por la que uno debe pasar desde la calle hasta el «Middle Temple Hall» —cosa rara—, por uno de los callejones en donde filmaron la primera película de la serie de Harry Potter (creo que era donde compra sus útiles para la escuela). Pasamos por los medievales «Inner» y «Middle Temple», como se conoce a estos dos edificios donde se reunían los Caballeros Templarios en tiempos de las Cruzadas y que eran miembros de una hermandad religiosa que duró hasta el siglo XIV. (Nada que ver con los Michoacán).

Pude disfrutar de esas abovedadas, con techos artesonados y paneles de madera, donde en la fiesta de la Candelaria de 1602, la compañía de teatro de Shakespeare estrenó la Noche de reyes o como quieran, tal como está registrado en una placa conmemorativa donde decía lo siguiente:

«La primera puesta en escena que se ha registrado de Noche de reyes o como quieran fue en esta Sala (Hall) el 2 de febrero de 1602 con la compañía de Lord Chamberlain de la que William Shakespeare era miembro activo. Este evento fue registrado en el diario de John Manningham, uno de los miembros del «Middle Temple Hall» quien fue admitido el 16 de marzo de 1598. En ese diario escribió lo siguiente: «Febrero 2. En nuestra fiesta (Candlemas) de la Candelaria vimos una obra llamada Noche de reyes o como quieran que, como La comedia de las equivocaciones… tiene buena actuación en donde el Mayordomo (Malvolio) creyó que la Señora de la casa (Olivia) estaba enamorada de él cuando lee una carta donde se supone que insinuaba su amor y le sugería que sonriera y así, en términos generales, se la creyó y todos pensaron que estaba loco…» 

Pero esa tarde los nuevos actores de The Men’s Company estaban listos con Mark Rylance que haría el papel de Ricardo II; Liam Brennan como Henry Bolingbroke y Tim Carroll como director «Master of Play», en esta puesta en escena de Ricardo II, en una función que daban a la misma hora como acostumbraban hacerlo en el teatro «El Globo» del siglo XVII en época isabelina.

Mientras tomaba un café y hojeaba la versión del Ricardo II publicada por «Shakespeare’s Arden» que me serviría como guía y que, gracias a ella, puede seguir la obra como si tuviera subtítulos en inglés, veía a los actores que empezaban a vestirse en una sala abierta al público. Lo hacían con un vestuario muy elegante, clásico supongo: unos jubones de seda pura, llenos de botones al frente. Cuando le dije a uno de ellos lo elegante que se veía me contesto en broma, que «sí, son maravillosos, mire usted, llevo media hora abrochándome y no termino nunca.»

A la segunda llamada pasé al salón principal, un especie de sala de cabildo o viejo parlamento, en un espacio rectangular con dos hileras de asientos sobre los lados más largos y uno más en uno de los extremos donde decidí sentarme para disfrutar desde ahí la obra.

Sin mayores preámbulos, Ricardo II llegaba con dos de sus favoritos de una cacería, mientras le preguntaba al viejo Gaunt si había traído a su hijo, a su primo Enrique de Hereford, para que hiciera su acusación —violenta— como la que decía haberle hecho a Thomas Mowbray, duque de Norfolk[1]

No lo podía creer, ver cómo, de golpe y porrazo en medio de ese espacio estaba en la Inglaterra medieval, a través del tiempo por los versos de Shakespeare que iba fluyendo como si así se hablara naturalmente. 

Seguía la obra revisando mi libro y tratando de reconocer al anciano Gaunt, mientras empezaba a sufrir en ese ambiente decadente, pleno de disputa familiar —que siempre he odiado, negado y rechazado—, con pleitos que se mantienen durante toda la obra: la ruptura entre el joven rey con sus tíos los viejos nobles del reino y el cambio de las tradiciones medievales a una nueva forma de gobernar en medio de una guerra civil desatada que finalmente lo derrocaría mientras se daban los cambios en el poder y las viejas tradiciones. 

Estamos hablando de la Inglaterra del XIV, dividida entre sus nobles, entre otras cosas, por el temor a que sean requisadas sus propiedades como lo hizo imprudentemente Ricardo II a su tío John de Gaunt y que fue motivo para apoyar al ofendido Enrique Bolingbroke que llegó del exilio para derrocarlo.

La obra era un especie de juicio medieval y me tocó estar como espectador o más bien como parte del jurado. Al inicio, era el joven Rey quien recibía, como dios le había mandando —le encantaba el boato y la ceremonia— a su primo, Enrique de Hereford[2] quien lanzaba severas acusaciones a Norfolk sobre la corrupción y el asesinato de su tío, el duque de Gloucester, acto que pesa durante toda la obra[3] y en la que no sabíamos pero el mismo Rey estaba involucrado.

El honor que ondea como bandera por el aire, es el mismo que cubre lo que está por detrás escondido, como fue el complot propuesto por el mismo Rey y, por lo tanto, sabía que había sido el autor intelectual de la muerte de su tío Gloucester, conspiración llevada a cabo por el duque de Norfolk, quien fue su carcelero en Francia, tal como se ventilaba ese día.

Las ceremonias ocultan, la mayoría de las veces, la realidad que está detrás de la parafernalia y entre más estridentes son, más es el deseo de ocultar lo verdadero —lo he visto en varias bodas cuyos amores se miden en proporción inversa a lo fastuoso de la ceremonia.

Imposible de reconciliarlos, sería el destino el que decidiera quién tenía la verdad y, tal como sucedía en la Edad Media: habría una torneo de caballeros en Coventry[4], justo el día de San Lamberto[5], donde «con sus espadas y lanzas serían árbitros de la enemistad que no cesa, surgida del antiguo odio», y solo así termina este debate del primer acto y escena de acuerdo con las leyes de la caballería que estaban vigentes en ese entonces.

No necesité más que la primera escena del primer acto para estar metido de lleno en la obra: la división en el reino, el posible cambio de las tradiciones medievales y una nueva manera de gobernar.
Las paredes de madera de la Sala, el rey y sus hombres vestidos y abotonados, como se usaba en esa época, la división entre los nobles por celos al ya no ser los favoritos; otros, más por miedo a ser despojados de sus propiedades. El rumor que hacía correr Eleanor de Bohun, duquesa viuda de Gloucester, sobre el posible asesinato de su marido, tal como lo comenta con su cuñado John de Gaunt, el viejo terrateniente y padre de Henry Bolingbroke, se ventilaban en la segunda escena. Ni hablar. Primer acto y el dramaturgo nos presenta a los personajes del reparto y las dos tramas principales de la obra: la división y pleito entre los nobles y la ambición del poder.

Sigue avanzando en Tiempo y así nos enteramos del exilio de Bolingbroke quien regresa antes de los seis años para derrotar al rey y pedirle que abdicara. Se discute el papel divino de la corona y a partir de ese momento y por toda la segunda mitad de la obra Ricardo, ahora sin la máscara del poder, habla un lenguaje poético, humano y, tal vez por sentirse que ya no tiene nada, se convierte en un filósofo, en un poeta que reflexiona sobre el valor de las cosas que pasan en esta vida, mientras vemos, al mismo tiempo, un cambio en sentido inverso en el discurso de Bolingbroke: ahora él es el rey de Inglaterra y deja su pasión por la transparencia y el honor, para convertirse en un verdadero Maquiavelo que planea estratégicamente justificar el haber sido coronado, sin darse cuenta que esa ruptura con las viejas leyes, tendría efectos y que tardaría en unificarse más de una generación.

Shakespeare escribió esta obra en 1595 y, sin duda, ya se había convertido en un maestro del lenguaje, la única herramienta con la que le da sentido al momento de estos personajes y, en la escena donde tiene a su público atento a más no poder: Ricardo encumbrado en el poder, hasta su caída donde habla en términos más poéticos; y, en la curva inversa, como ya lo dijimos, primero oímos a su primo acusando al noble Norfolk de corrupto y asesino con un lenguaje claro y directo pero, cuando es coronado Rey, usa un lenguaje doble y una retórica maquiavélica. 

Tan es así, que su amigo Piers de Exton entiende (interpreta de alguna manera) lo que desea su Majestad que entiende como que desaparezca el que había sido Rey, que ahora estaba prisionero en el castillo de Pomfret[6] al norte de Inglaterra y, traduciendo eso como un deseo insatisfecho, sale a matar a este hombre que ha perdido todo y que, momentos antes de morir, habla de la música que oye a la lejanía y se duele de oírla. Exton lo mata vilmente y empieza una nueva manera de reinar.

En el «Middle Temple Hall» respiré el espíritu de los Templarios de esa hermandad cruel y despiadada que justificaba el vandalismo en la Tierra Santa a finales de la Edad Media con fines religiosos. Y, con esta obra, sentimos una especie de cola del ciclón oscurantista: la perversión de un Rey que lo fue desde niño y que, sin saber cómo hacerle para mantener su ritmo de vida —en la guerra y en la paz—, se equivoca al confiscar los bienes de uno de los más notables de la corte —y de su familia—, el tío John de Gaunt; o que se dedica, como lo había hecho en otros tiempos Eduardo II, a proteger sin control ni medida a sus favoritos, como eran unos "don nadies": Bushy, Bagot y Green, entre otros; es la historia de un rey niño que había sido dominado por sus tíos y por el duque de Gloucester, hasta que lo mandó matar para quedar libre y reinar a su manera, sin darse cuenta que estaba fuera de ritmo como esa música que oía desde la prisión en el castillo de Pomfret.

Es una obra sobre la intriga, la venganza y la división provocada entre las familias del abuelo Eduardo III.  Ricardo fue el último rey medieval de Inglaterra.

¡Qué suerte, pude ver esta obra el domingo 20 de abril del 2003 en el «Middle Temple Hall»!

Cuando escuché la «tercera llamada, tercera», mientras golpeaba su bastón el encargado de hacerlo, empecé a vivir la vida de este Rey y con ella, la ficción de un hombre en esos terrenos donde la realidad es el escenario: la magia del teatro en plenitud de sus funciones, «el aliento de los reyes» como dijo Ricardo II antes de caer por los suelos y desaparecer.

«Caballeros, sepan que en mi alma sólo cabe el dolor por esta sangre derramada que regada debería hacerme crecer. Vengan y lloren conmigo por aquel por el que yo lloro. Pónganse sus ropas de luto. Yo haré un peregrinaje a la Tierra Santa para lavar esta sangre de mis manos culpables» y con ese eco en nuestros oídos dejamos a Enrique IV en escena. 

Aplaudimos hasta el cansancio y vimos, al término de la obra, cuando salió el reparto completo con todo y la bella Reina Isabel, agradecidos con ese público que había asistido, feliz de haber visto La vida y muerte de Ricardo II como la titulan en el «Primer Folio de 1623» y como la vamos a analizar en detalle durante este taller de «de lector a lector», que voy a dar en la sala de juntas del director de El Helénico como era Luis Mario Moncada.





[1] La obra abre en el castillo de Windsor sobre el Támesis, a unos 30 kilómetros de Londres, en el año 1398 en este castillo que había sido más bien una fortaleza rudimentaria construida por Guillermo el Conquistador en el año de 1070 y que Eduardo III, abuelo de Ricardo, la había convertido en una palacio residencial. Ricardo II tiene 31 años de edad y sólo un año, cuando mucho, de disfrutar el poder por su cuenta y riesgo. Desde los 10 años que fue coronado, había estado sofocado por sus tíos, por eso habla de John de Gaunt como el, Old John of Gaunt, time-honored Lancaster, tal como lo haría un rey y no un sobrino-rey.

[2] Enrique el primogénito de John de Gaunt había nacido el 3 de abril de 1366 en el Castillo de Bolingbroke en Licolnshire, por eso le decían Enrique Bolingbroke. Era primo hermano del rey y, en una primera época, cuando el rey quería ganar adeptos, le da el título de su suegro de Hereford, que era Earl (al estilo inglés) y que ahora, con esa influencia francesa, le daba el equivalente de «Duke», es decir, Duque de Hereford, como se refiere a él en la primera escena.

[3] Cuando el rey era un niño, Thomas de Woodstock (le decían así porque nació en el castillo de Woodstock), era el sexto hijo de Eduardo III y el menor de los tres que sobrevivieron a su padre, se sentía como posible heredero de la corona. Era uno de los protectores del niño rey y actuó con mucha energía y violencia en la represión de la revuelta de los campesinos que hubo en 1381, dirigida por un tal Wat Tyler, que llegó a ocupar la ciudad de Londres por cuatro días. El rey tenía 14 años. Después que mataron a Tyler los campesinos se amotinaron y el rey logró enfrentarlos con valor, proponiéndoles que él sería ahora su líder. Su tío organizó la represión y quería el control del reino. 

[4] Conventry es un pueblo en Warwickshire que fue la sede de uno d elos más conocidos eventos de la Inglaterra sajona: alrededor de 1050 Conventry era propiedad del feudal señor de Mercia. La esposa del duque de Mercia, llamada Godgifu, nombre que despúes se redujo a Godiva que un día le pidió a su marido que bajara los impuestos a sus súbditos a lo que él le dijo que sí, siempre y cuando cabalgara por el mercado desnuda sólo cubierta por su larga cabellera. En la época de Ricardo II era una residencia real donde se reunía el Parlamento un par de veces al año.

[5] Lambert era nativo de Holanda que vivió durante el siglo VII. Entonces este día se refería al 17 de septiembre de 1398.

[6] Pomfret o Pontefract tenía un castillo construido en 1069, casi tan viejo como la Torre de Londres, tres años despúes de la Conquista por un caballero normando llamado Ilbert de Lacy.

lunes, 8 de septiembre de 2014

EL HUECO DE LA CORONA. Cuatro obras históricas de Shakespeare

La serie que ha preparado para TV el canal FILM & ARTS serie que, empezará a ser transmitida a partir del jueves 11 de SEPTIEMBRE, 2014 como THE HOLLOW CROWN o EL HUECO DE LA CORONA que reúne las adaptaciones filmadas de cuatro obras históricas de William Shakespeare:

Ricardo II, 
Enrique IV Primera Parte
Enrique IV Segunda Parte y 
Enrique V. 

Esta historia de la monarquía comienza en el año 1399 y sigue los juegos de poder político y dinástico durante dieciséis años hasta 1415 cuando el joven rey Enrique V exige la corona de Francia y gana la batalla de Agincourt. Los reyes, con sus familias y sus seguidores, se ven amenazados por rebeliones y conflictos.
La exquisita producción de esta serie de 11 episodios – que ha sido filmada en la arquitectura y el paisaje de la época original - destila calidad y cuenta con un elenco que pondría celoso a cualquier director:  Ben Wishaw (El Perfume), Jeremy Irons (The Borgias), Tom Hiddleston (Thor), Simon Russell Beale (Spooks), David Morrissey (The Walking Dead), Patrick Stewart (X-Men), David Suchet (Poirot), Michelle Dockery (Downton Abbey), y muchos otros grandes actores en los que se puede sentir deleite de abordar el verso de Shakespeare en estas brillantes adaptaciones.
Creemos que es una buena noticia para aquellos que le seguimos la pista a las novedades relacionada con las obras de Shakespeare. 
Sus comentarios serían muy bien recibidos.

REPARTO:
Ben Wishaw (El Perfume), 
Jeremy Irons (The Borgias), 
Tom Hiddleston (Thor), 
Simon Russell Beale (Spooks), 
David Morrissey (The Walking Dead), 
Patrick Stewart (X-Men), 
David Suchet (Poirot), 
Michelle Dockery (Downton Abbey).

FUNCIONES:
11 de Septiembre: 22:00
12 de Septiembre: 14:30
13 de Septiembre: 20:00
14 de Septiembre: 00:30, 05:00, 07:00, 14:30
18 de Septiembre: 22:00
19 de Septiembre: 02:00, 06:00, 14:00, 17:00
20 de Septiembre: 20:00
21 de Septiembre: 01:00, 13:00
25 de Septiembre: 22:00
26 de Septiembre: 06:00, 14:30
27 de Septiembre: 20:00

28 de Septiembre: 12:30

Martín Casillas de Alba
Lunes 8 de septiembre, 2014.