viernes, 2 de agosto de 2013

Los cancioneros isabelinos

Lynn Collins como Portia en El mercader de Venecia de M. Radford (2004) 
 Las canciones en la nueva versión de Much Ado about Nothing.
Ahora está en cartelera esta comedia de Shakespeare en la versión del neoyorkino Joss Whedon (1964-) que, entre otras cosas, ha convertido las canciones originales en nuevas versiones para el público de nuestros días.

Aunque en la versión original, la música juega un papel relevante, como si marcara la pauta en los giros y el desarrollo de la obra que da de vueltas alrededor de la sexualidad, el erotismo y el amor, entrando y saliendo de una a otra de estas situaciones marcada por la nostalgia con la que cantan al inicio y el deseo de que dejen de suspirar por los hombres que, una vez más, las han abandonado y que explica con música lo que está detrás de todo el ruido que verbalmente Beatriz usa como si fuera una armadura para que nunca más le vuelvan a herir su corazón que ha perdido, como perdió su virginidad, con el galán de Benedicto que ahora parece que regresa a Mesina que, en esta versión, más que un pueblo de Sicilia, es una casa de campo frente a uno de los Country Clubs de Connecticut al Este de los Estados Unidos, cerca de Nueva York.

Tal vez con el pretexto de esa película, vale la pena tener en mente la música que pulula en las obras de Shakespeare y la letra de las canciones que cantan en la comedia de referencia.

Las canciones en las obras de Shakespeare
Los poemas cortos que acompañan a la música utilizados en las obras de teatro, aunque no siempre eran escritas por el dramaturgo, eran versiones o fragmentos de canciones populares conocidas, otras fueron escritas por sus colaboradores y otras pudieron haber sido introducidas en una obra por alguien que no era el autor en esa temporada. Sin embargo, los eruditos con frecuencia creen que las siguientes canciones fueron escritas por Shakespeare:

Cimbelino:
«Escuchen, escuchen, la alondra» y
«No temas ya al calor del sol»;

Como les guste:
«Bajo el árbol del bosque verde»,
«Sopla, sopla, viento del invierno»,
«¿Qué recibirá el que mató al venado?» y
«Fue un amante, y su doncella»;

Cuento de invierno:
«Cuando los narcisos comienzan a salir»,
«Césped tan blanco como la nieve que cae» y
«Ve allá, que debo irme»;

Dos hidalgos de Verona:
«¿Quién es Silvia?»;

Dos nobles de la misma familia:
«Rosas, habiendo perdido sus filosas espinas».

El mercader de Venecia:
«Dime, dónde se cría el búho»;

Enrique VIII: 
«Orfeo con su lira»;

La tempestad:
«Ven a estas arenas amarillas»,
«Tu padre yace enterrado bajo cinco brazas de agua» y
«Donde la abeja liba»;

Medida por medida:
«Llévate, oh, llévate esos labios»;

Mucho ruido y pocas nueces:
«No suspiren más, damas» y
«Perdón, diosa de la noche»;

Noche de Reyes o como quieran:
«Oh, señora mía»,
«Ven, muerte», y
«Cuando que era yo un niño pequeño»;

Sueño de una noche de verano:
«Viste serpientes».

Trabajos de amor perdidos:
«Cuando las margaritas».

Las primeras canciones de Shakespeare.
Sirvieron para acompañar a la comedia y tenían poca importancia en la trama o en los personajes. Sin embargo, a partir de las canciones de Amiens y Touchstone en Como les guste (1559), comienzan a relacionarse con el carácter y el tema de la obra. Este cambio es posible que refleje el talento del actor Robert Armin pues, antes de que se uniera a la compañía de Los-Hombres-de-Chamberlain, no siempre era posible tener a un buen cantante, así que, el dramaturgo pudo haber estado renuente a darle importancia a las canciones.

En las tragedias de Shakespeare usa las canciones de forma dramática o irónica —como las del Bufón en Rey Lear o las de Ofelia en Hamlet y las de Desdémona en Otelo— y que eran unas baladas populares que, en su tiempo, el público las reconocía y por lo tanto tenían un efecto mayor. En las últimas obras y Enrique VIII, la influencia de la mascarada exigía canciones y, tal parece, la mayoría de estas fueron compuestas por Shakespeare.

Poca de la música original de las obras de Shakespeare ha sobrevivido. Sin duda se usaron melodías de canciones populares en la época, al menos en algunas de ellas, incluso con las canciones del mismo Shakespeare, pero otras melodías fueron compuestas por Robert Johnson, Thomas Morley, John Wilson, y probablemente otros.

Shakespeare estaba plenamente consciente de la tarea del compositor, ya que escribió letras con líneas cortas rimadas, de diversas longitudes, y puso el énfasis en las vocales más que en las consonantes, especialmente al final de las líneas.

Muchos compositores famosos han puesto música a las canciones de Shakespeare, entre ellos Arne, Franz Schubert y Sullivan, entre otros.

Cancionero en Mucho ruido y pocas nueces
(Joss Whedon y Amy Acker en la nueva versión (2012).

BALTHASAR (Sings)
Sigh no more, ladies, sigh no more,
Men were deceivers ever,
One foot in sea, and one on shore,
To one thing constant never.
Then sigh not so, but let them go,
And be you blithe and bonny,
Converting all your sounds of woe
Into hey nonny, nonny.
Sigh no more ditties, sing no more
Of dumps so dull and heavy.
The fraud of men was ever so
Since summer first was leafy,
Then sigh not so, but let them go,
And be you blithe and bonny,
Converting all your sounds of woe
Into her nonny, nonny.

BALTASAR (Canta)
No suspiren más, niñas, no suspiren;
que los hombres son unos impostores:
con un pie en el mar y el otro en la orilla,
nunca constantes en una sola cosa.
No suspiren, dejen que se vayan;
para que sean felices y estén alegres
y canten todas sus penas con un «¡Ay, nana, nana!»
No suspiren más estas canciones,
dejen de cantar esta basura,
deprimente y pesada:
los hombres siempre han sido un fraude
desde el primer frondoso verano.
No suspiren, dejen que se vayan;
para que sean felices y estén alegres
y canten todas sus penas con un
«¡Ay, nana, nana!» (2.3. 63-77)
* * *

BENEDICK
The God of love
That sits above,
And knows me, and knows me,
How pitiful I deserve…

BENEDICTO
El dios del amor
que arriba se sienta
me conoce, me conoce,
sabe cuanta compasión merezco… (5.2. 26-29)
* * *

BALTHASAR
Pardon, goddess of the night,
Those that slew thy virgin knight,
For the which with songs of woe
Round about her tomb they go.
Midnight, assist our moan,
Help us to sigh and groan,
   Heavily, heavily.
Graves yawn, and yield your dead
Till death be uttered,
   Heavily, heavily.

BALTASAR
Perdona, diosa de la noche,
a aquellos que mataron a tu doncella andante,
por ello, con cantos de dolor
ahora vienen alrededor de su tumba.
Noche, acompáñanos en nuestros lamentos.
Ayúdanos con nuestros suspiros
y gemidos tristes, tristes.
Tumbas, ábranse y cedan sus muertos
hasta que la muerte sea absoluta,
tristemente, tristemente. (5.3. 12-21)
* * *

Discografía del Renacimiento y de Shakespeare
Ben Jonson. The Masque of Oberon. Music by Ferrabosco II, Jonhson, Holborne. Musicians of The Globe. Philip Pickett. Philips Classics Productions. 446-217-2. 1997.

Elizabethan Consort Music (1558-1603). Alberti, Parsons, Strogers, Taverner, White, Woodcock & Anonymes. ESPErion XX. Jordi Savall. Alia Vox. AV 9804 1998.

Música en la obra y el tiempo de Shakespeare. Mario Iván Martínez, Tenor; Antonio Corona, Laúd. Quindecim Recorder. The Anglo Mexican Foundation; Difusión Cultural UNAM, Música UNAM. México 2003.

Musique sacrée de la Renaissance. La Music des Siecles (1500-1600). Renaussance Masses and Motets. Armonía Mundi. 2005.

Orlando Gibbons. Fantasies Royales. Jordi Savall, Christophe Coiné, Sergi Casademunt. Johannes Sonnleitner. Astrée. E 7747. 1979.

Purcell’s Shakespeare. Musicians of The Globe. Philip Pickett. Philips Classics Productions. 446-218-2. 1997.

Shakespeare’s Musick. Song and Dances from Shakespeare Plays. Musicians of The Globe. Philip Pickett. Philips Classics Productions. 446-687-2. 1997.

Stravaganze. 17th Century Italkian Songs and Dances. The King’s House. David Douglas, director with Andrew Lawrence-King, harp. Harmonia Mindi. 907159. 1995.

Symphony for Richard III. Original music by Ennio Morricone. AFT’s 1912 film The Life and Death of Richard III. Sony Music. 1997.

The Enchanted Island. Music for a Restoration. «Tempest». Musicians of The Globe. Philip Pickett. Philips Classics Productions. 446-505-2. 1998.

Thomas Linley Jr. A Shakespeare Ode on the Witches and Fairies. Musicians of The Globe. Philip Pickett. Philips Classics Productions. 446-689-2. 1998.

William Byrd. Fretwork. The Complete Consort Music. Virgen Classics Limited. VC 5 45031 2. 1994.

por Martín Casillas de Alba.
México, D.F. a 2 de agosto, 2013.


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