viernes, 9 de noviembre de 2012

La importancia del comercio en El mercader de Venecia


por Sarah Lakhdar
Estudiante del ITAM
Shakespeare: liderazgo y vida
Estudios Generales, segundo semestre, 2012.

El palacio ducal en Venecia, donde se celebró el juicio al mercader y a Shylock

En el siglo de Shakespeare, la ciudad de Venecia era una ciudad libre con sus propios gobernadores (o duques), una ciudad próspera que construyó su riqueza gracias al comercio, especialmente el comercio marítimo. Toda historia sobre la Venecia del siglo XVII no se puede separar del estatuto comercial e intelectual de la hermosa ciudad italiana.

El Mercader de Venecia: una obra que valoriza la dimensión comercial
Venecia es una ciudad de tránsito para los barcos que vienen de todas las partes del mundo. Como fue mencionado, los barcos del mercader de Venecia están en varias partes en altamar, incluyendo uno cerca de México, tal cual.

La prosperidad y la sobrevivencia de la ciudad dependen del comercio: entonces, toda la vida de los habitantes gira alrededor del comercio y de los mercaderes. La ley también sirve a organizar el comercio y proteger los derechos de los mercaderes: Venecia es un estado de derecho.

La ciudad de Venecia se destaca de las otras ciudades principales de Italia por la libertad y la aplicación estricta de la ley. Los gobernadores saben que estos principios son la origen de la confianza de los comerciantes italianos y extranjeros y esto impulsa a los mercadores, a los usureros y otros protagonistas del comercio para ejercer sus oficios. Es claro que el interés de estos protagonistas es también el interés de la ciudad misma.

Para practicar el comercio y tener éxito en su oficio, la gestión de riesgo es una habilidad esencial. Lo que podemos observar en la obra de Shakespeare es que todos los personajes toman riesgos importantes y a veces mortales, sin evaluar los riesgos implícitos.

Shylock, antes de prestar el dinero que le pide Antonio, el mercader de Venecia, habla del riesgo relacionado con el comercio marítimo de Antonio pero, a pesar de que sea consciente de la locura de prestar a un hombre descapitalizado, Shylock decide prestarle 3,000 ducados (algo así como millón y medio de pesos actuales). Además, propone una clausula extraña sin verificar si va a poder aplicarla.

Antonio tiene todos sus barcos en altamar (en varias partes lejanas del mundo) y adquiere una deuda sin analizar las probables consecuencias. Su única motivación es el amor o la amistad que tiene para Bassanio; quiere ayudarle cueste lo que cueste. Y esta deuda puede costarle su propia vida: sabe perfectamente que Shylock lo odia y quiere su pérdida. A pesar de todos estos elementos Antonio firma el contrato con una cláusula mortal.

Bassanio también toma grandes riesgos dejando que Antonio firme ese contrato y a sí mismo, cuando decide de elegir el cofre de plomo (tú, pobre plomo que más bien amenazas que prometes) y cuando  regala el anillo que le había dado Porcia ignorando las consecuencias de su matrimonio.

Lo que nos aparece es que todos estos personajes toman decisiones basadas sobre sus sentimientos: amor, amistad, cólera, deseo de venganza y vanidad. No hay nada racional en sus actos. Y sabemos que la racionalidad es esencial para el suceso de cualquier comercio.

Más que las relaciones comerciales, las relaciones entre seres humanos
El comercio se base sobre los intercambios y las relaciones entre los protagonistas. El tema de la dependencia entre personajes de este bond que les une, se repite varias veces en la obra. Lo que cambia es el tipo de dependencia.

Antonio y Shylock dependen cada uno del otro después de firmar el contrato; pero Antonio depende de manera mórbida de la voluntad de Shylock: aplicar o no el contrato en caso de falta de pago. El sistema de préstamo, las letras de cambio, los contratos comerciales son la materialización de la dependencia que existe en las relaciones comerciales: la confianza es la base. Pero en el caso del mercader de Venecia, una de sus faltas fue tener confianza que Shylock nunca aplicaría la clausula en donde debería pagar con una libra de su carne fresca.

Relaciones de amistad  y de amor también se simbolizan por el compromiso peligroso que toma Antonio para su amigo y los anillos que los nuevos esposos reciben de regalo. Estos actos o objetos son metáforas del lazo que hay entre estos personajes. La manera de tratar o actuar al frente de estas metáforas se debe hacer con cuidado porque una relación de dependencia no se rompe tan fácilmente.  

La importancia de la dimensión comercial se destaca durante el juicio
La ciudad de Venecia es una ciudad justa, es un estado de derecho en donde se aplica la ley al pie de la letra, y se aplica porque de eso depende la prosperidad de la ciudad. Los principios de la ley no se cambian sino eso puede formar un precedente: respetar el contrato para proteger la ley y el orden en la ciudad es esencial.

De este principio, Antonio puede ser la victima de la aplicación estricta del contrato: a pesar de la condición inhumana del contrato, nadie puede influir la decisión de Shylock. El duque y la gente de Venecia, como Bassanio, nada pueden hacer: la ley es sobre todos y se aplica a todos.

La imposibilidad de parar la venganza contratado de Shylock es la prueba que Venecia favorezca sobre todo el orden y la buena aplicación de la ley para creer un contexto de negocios favorable: el contrato es más sagrado que la vida del mercader.

Durante toda la obra, los personajes actúan y toman decisiones irracionales pero cuando viene el tiempo del juicio la racionalidad y la aplicación estricta de la ley prevalen. El juicio es como una vuelta a la realidad.

NOTA: ensayo editado por MCA.

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