domingo, 15 de noviembre de 2009

La soledad de los amantes

(Romeo y Julieta cuando se conocen en la versión de Zefirelli). ¿Por qué será que Shakesperae sigue vivo y nos interesa seguirlo leyendo o viendo?

Entre otras cosas, porque trata de esos asuntos que nos interesa conocer mejor, por ejemplo, esa soledad que viven los amantes y que es parecida a la soledad que sienten los adolescentes cuando quieren ser diferente a sus padres y a las viejas generaciones aunque eso les produzca un cierto temor.

Una etapa de la vida más bien natural que hace que la actúen, como lo hace Romeo y Julieta, que se van quedando solos: él, exilado y separado de Julieta y de sus amigos -uno de ellos, Mercutio, muerto en un duelo con Teobaldo-, y ella, sin poder hablar con sus padres -que quieren que se case con Paris- y sin poder consolarse con su Nana, que está más de acuerdo con que abandone a su Romeo y le haga caso a su padre.

Tal vez Jaime Sabines leyó esta obra antes de escribir este poema que dice lo sigueinte:

Yo no lo sé de cierto, pero supongo
que una mujer yun hombre
algún día se quieren,
se van quedando so,los poco a poco,
algo en su corazón les dice que están solos,
solos sobre la tierra se penetran,
se van matando el uno al otro.

Todo se hace en silencio. Como
se hace la luz dentro del ojo.
El amor une cuerpos.
En silencio se van llenando el uno al otro.

Cualquier día despiertan, sobre brazos;
piensan entonces que lo saben todo.
Se ven desnudos y lo saben todo.

(Yo no lo sé de cierto. Lo supongo.)


Romeo y Julieta es una obra para los jóvenes como lo eran Romeo y, por supuesto, su Julieta, así como los amigos Mercutio, Benvolio, o Teobaldo, el primo de Julieta o Paris, su pretendiente.

Es una obra donde estos jóvenes contrastan con los viejos que, en realidad, no lo son tanto, pero que así lo parecen porque cada vez que abren la boca lo hacen para recordar el pasado. Así suece cuando habla la Nana: ¿Qué cuantos años tiene esta niña?, me pregunta... días más, días menos entre los días que hay en el año... fue en la víspera de esta fiesta cuando Julieta cumplió los catorce años. Sí, ella y mi Susana (¡que Dios la tenga en su gloria!)..." o los señores Montesco o el señor Capuleto, cuando se acuerda cuando le gustaba bailar: Hace años yo también llevaba antifaz y con él me atrevía a llegar con las damas para contarles al oído esos cuentos colorados que les gusta oír a las mujeres que alguna vez fueron hermosas..., o Escalus, el príncipe de Verona o el Fraile de Lorenzo.

En realidad no son tan mayores como lo que representan, por ejemplo: la madre de Julieta, Lady Capuleto, dice haberla tenido cuando ella tenía su edad, es decir, 14 años, por lo tanto, Milady, en esta obra, sólo tenía 28 años cuando mucho, pero, como todo, también la vejez es relativa a la juventud de los amantes y Shakespeare -si se fijan bien- lo hace implícito en el lenguaje que cada uno de ellos usa y es at través de éste que se da la metamorfosis y el cambio, sí, en la construcción y en la estructura de los textos es como resalta la juventud, como la luz que les da en el escenario a los dos amantes de Romeo y Julieta, o se oscurece con el recuerdo y la nostalgia, cuiando hablan los grandes.

¿No crees que así sea? ¿Tú qué opinas?